Cómo desinfectar el mando a distancia | Blog | Puntomatic Cómo desinfectar el mando a distancia | Blog | Puntomatic
Puntomatic
Cómo desinfectar el mando a distancia

Cómo desinfectar el mando a distancia

Ni el wc, ni el cubo de basura, ni el estropajo, ni la bayeta que utilizas para limpiar la encimera. El elemento más contaminado de nuestra casa es… ¡el mando a distancia! Pensémoslo bien: lo utilizamos cada día, algunos de forma intensiva (si tú, el que repasa todo el catálogo de Netflix) y nunca lo limpiamos como se debe. Y no precisamente porque no lo necesite. En él se acumulan restos de comida, líquidos, polvo y toda clase de suciedad. Tanto es así que puede dejar de funcionar o hacerlo de forma irregular (cuando tienes que pulsar más de la cuenta no es cuestión de las pilas).

En este práctico artículo os enseñamos cómo desinfectar el mando a distancia y dejarlo lo más decente posible…¡hasta la próxima revisión!

Saca tu vena de mecánico

Algunas personas adoran desmontar cosas; el móvil, el ordenador, hasta la lavadora si es preciso. Para la mayoría, lo que existe en el interior de los artilugios es una incógnita. Para ambos tipos de individuos, recomendamos desmontar el mando a distancia para llegar al meollo de la suciedad. No es para nada complicado: tan solo necesitas un destornillador pequeño con el que extraer los pequeños tornillos que fijan la carcasa. Una vez realizada la operación, separar la carcasa de plástico de la capa de los botones y la placa base con el circuito eléctrico, con cuidado de no perder nada.

Limpia con paciencia y precisión

Moja un trozo de algodón o unos bastoncillos con alcohol y repasa concienzudamente el espacio entre los botones, asegurándonos de retirar todos los restos de suciedad que se han acumulados desde no se sabe cuando. Limpia también el interior y exterior de las carcasas con un trozo de algodón más grande o una toallita. Espera a que se sequen completamente y vuelve a atornillar.

Debes tener mucho cuidado con el circuito eléctrico. Este no debe entrar en contacto con el alcohol ni con otras partes del mando a distancia que estén húmedas, ya que podría dejar de funcionar.

Bacterias y gérmenes, aquí no sois bienvenidos

Nuestros trucos sobre cómo desinfectar el mando a distancia son muy útiles para casos perdidos. Pero si tu eres una persona pulcra o sencillamente acabas de limpiarlo y no quieres volver a hacerlo en una temporada, te recomendamos que utilices métodos de prevención. Existen en el mercado fundas de plásticos destinadas a proteger el mando a distancia y evitar que se acumulen bacterias y gérmenes en cantidades industriales. Tan solo debemos recordar que estas fundas también deben limpiarse de vez en cuando. Si no las encuentras en la tienda, siempre tienes la posibilidad de confeccionar una de estilo casero con un trozo de plástico y cinta adhesiva.

¿Te ha parecido útil este contenido? ¡Compártelo en redes sociales y sigue nuestros perfiles para descubrir más trucos de limpieza!

Relacionados

Cómo hacer repelentes de mosquitos naturales Ese silbido insoportable que nos perturba en nuestro descanso y esa inflamación urticante que nos deja de recuerdo… ¡qué molestos son los mosquitos!. ...
Remedios naturales para acabar con las hormigas Un clásico del que pocos se libran es la aparición de hormigas en el hogar. En primavera y verano, da igual que habitemos en plantas bajas o altas. Si...
Practicar deporte de forma responsable: evita esto... Hoy en día quien más y quien menos gusta de practicar algún deporte. Bien sea esporádicamente o de forma habitual, con objetivos físicos o simplemente...
El truco definitivo para que tu mopa dure más La mopa es la reina de la limpieza de nuestros hogares. Es práctica, fácil de usar, atrapa el polvo de forma rápida y eficaz… ¡Una maravilla! Pero tam...

Comentarios

comentarios

Leer entrada anterior
Cómo evitar que las hormigas entren en casa
Trucos para que las hormigas no entren en casa

Llega la primavera, y llegan las hormigas. Son un auténtico quebradero de cabeza, pero no todo está perdido. Os presentamos...

Cerrar