lavar prendas con lentejuelas

Tutorial de lavados con duda: cómo lavar prendas con lentejuelas y fantasía en casa

Hasta hace no mucho, asociábamos las lentejuelas y la pedrería a prendas de vestir un poco más exclusivas, reservadas para acontecimientos especiales. Sin embargo, la moda ha hecho que estos abalorios sean habituales en nuestros armarios. De esta forma, nuestra ropa cotidiana se ha visto invadida de este tipo de adornos que ya vemos a diario por la calle y en los lugares más insospechados. Así, vaqueros, camisas y camisetas, de repente, se han vuelto quizá un pequeño problema a la hora de hacer la colada. Y es que no falla, cuando tenemos una prenda con algún elemento extraordinario, siempre nos entra la duda: ¿y cómo se lava esto?

Es normal que os surjan estas preguntas. Hasta hace muy poco la pedrería o las lentejuelas eran sinónimo de “mandar la prenda a la tintorería”, asociadas a un lavado en seco. Pero, con ropa de uso cotidiano, saldría más caro el collar que el perro. ¿Cómo procedemos entonces?

Lavar prendas con lentejuelas, no tan difícil si conoces el secreto

Una buena costumbre que no debemos perder es consultar primero la etiqueta de lavado de nuestra prenda. Ella nos dará muchas pistas de qué hacer y, sobre todo, de qué no hacer.

A continuación, observaremos el modo en el que la fantasía está unida a la tela. ¿Está cosida? En ese caso, prestaremos atención a posibles hilos sueltos (de los que no debemos tirar). ¿Están pegadas? Entonces, comprobaremos que el pegamento esté en buen estado. Además, en este caso es especialmente importante que nos aseguremos de lavar a temperatura baja, pues el calor puede deshacer el adhesivo. De todos modos, para evitar despintes de estas piezas, siempre se recomienda el lavado en agua fría, ya sea a mano o a máquina (si la prenda lo permite).

 

En caso de que podamos lavar a máquina, elegiremos el programa más delicado del que disponga nuestra lavadora. Es buena idea, además introducir la prenda del revés en un saquito especial para prendas delicadas. Con ello protegeremos las lentejuelas y, además, evitaremos que estas piezas se enganchen en otras prendas y causen un estropicio.

 

Por último, olvidémonos de la secadora. Tenderemos a la sombra en un sitio aireado y, preferentemente, en horizontal, para evitar deformaciones.

Saludos, Mateo

 

Imagen: Pinterest

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